El río Eno nace en los Alpes suizos, en el extremo oriental del cantón de los Grisones, en el agreste valle de la Engadina —zona a la que da en parte el nombre—, y tras cruzar la escotadura del Finstermünz, atraviesa la región austríaca del Tirol y su capital, Innsbruck, cuyo nombre significa literalmente «puente sobre el río Inn». Después de internarse en Alemania, donde recibe al río Salzach, su principal afluente, desemboca en el río Danubio a la altura de Passau.
Aguas bravas
El río Inn, uno de los más icónicos de los Alpes, es un paraíso para los amantes de las aguas bravas. Este río vertebra la zona autríaca del Tirol y da nombre a su capital: Inssbruck. Nacido en los glaciares de Suiza y atravesando espectaculares valles alpinos de Austria, el Inn ofrece tramos que varían desde aguas tranquilas perfectas para iniciarse hasta desafiantes rápidos de clase IV y V que ponen a prueba incluso a los palistas más experimentados.
¿Por qué elegir el Inn?
Lo que hace único al Inn es la combinación de su entorno espectacular con la diversidad de secciones navegables. En especial, el Alto Inn (Tirol) es famoso por sus cañones estrechos, aguas cristalinas y rápidos técnicos. Es un río que permite disfrutar tanto de travesías de varios días con packraft —gracias a la facilidad de transporte y la posibilidad de explorar rincones más inaccesibles— como de emocionantes descensos deportivos en kayak.
Kayak de Aguas Bravas: Técnica y Adrenalina
Para los kayakers y los packrafters, el Inn es un clásico europeo. Secciones como el Imster Schlucht que te explico en esta entrada de blog, son ideales para quienes buscan rápidos continuos de clase III sin demasiado compromiso, mientras que tramos como el Landeck Gorge o el Scuol Gorge son perfectos para quienes buscan adrenalina en aguas rápidas y estrechas. La calidad del agua, el caudal relativamente estable en verano y la infraestructura de la zona lo convierten en un destino muy accesible y seguro para la práctica del kayak.
Seguridad y Consideraciones
El Inn es un río alpino y, como tal, está sujeto a variaciones rápidas de caudal, especialmente con el deshielo o las lluvias intensas. Consultar el nivel de agua antes de cualquier descenso es fundamental. Además, es recomendable tener experiencia en rescate en aguas bravas, navegar siempre acompañado y utilizar equipo adecuado tanto si vas en kayak como en packraft.