El packraft es mucho más que una kayak: es una puerta abierta a la aventura. Ligero, compacto y sorprendentemente resistente, el packraft permite explorar ríos, lagos y costas combinando el senderismo con la navegación. Si te gusta caminar, descubrir rincones escondidos y vivir la naturaleza desde otra perspectiva, sigue leyendo.
Además de ser perfecto para travesías tranquilas, el packraft también se ha consolidado como una muy buena opción para el kayak de aguas bravas. Su gran estabilidad, maniobrabilidad y resistencia lo hacen apto para ríos de clase III e incluso IV o V con el equipo y conocimientos adecuados. Gracias a su peso reducido y tamaño compacto, se puede llevar como equipaje de mano en un avión, lo que lo convierte en la embarcación perfecta para viajes al extranjero. También facilita los porteos en ríos con tramos impracticables y permite combinarlo con una bici (bikerafting) para realizar descensos en solitario en los que se sube pedaleando y se baja remando, abriendo posibilidades que con un kayak tradicional serían impensables.
La principal ventaja frente al kayak de aguas bravas es que la curva de aprendizaje inicial es mucho más agradable con el Packraft, gracias a su mejor estabilidad primaria. Otra gran ventaja es la operación que llamamos de autorescate: en caso de nadada, a diferencia del kayak, no es necesario ser capaz de hacer la maniobra de esquimotaje, sino que es posible autorescatarse, solo o con ayuda de los compañeros, volviendo a subir a nuestro packraft. ¡Vaciar un packraft de agua no es lo mismo que con el kayak! Es una maniobra mucho más sencilla.
Te presentamos una guía completa para entender qué es un packraft y cómo iniciarte en esta modalidad de deporte y ocio al aire libre.