⚠️ Este tramo del río no lo hemos realizado y no tenemos experiencia propia. La información la recogemos solo para compartirla, no podemos confirmarla.
Bienvenidos a "California"… pero la versión castiza.
Esta sección es una auténtica joyita en un entorno superespecial, tanto que nos recuerda a la Sierra de California. Por eso, con mucho cariño, la llamamos así: California.
El punto de partida ideal es en Navarrevisca, justo en la Garganta Fernandina, un afluente del Alberche. Eso sí, ojo: solo si hay suficiente agua. Si no… ¡Toca ponerse las botas y andar hasta el Alberche siguiendo la garganta!
CARACTERÍSTICAS
-
Grado: IV (P de porteo)
-
Longitud: 7 km
-
Entorno: 🟢🟢🟢
-
Aguas bravas: ⭐⭐⭐
-
Probabilidad de agua: 🟡🟡🟡
-
Embarque: Navarrevisca, en la Garganta Fernandina, bajando por ella si el caudal lo permite o bajando a pie por un sendero de la margen derecha de este arroyo hasta el Alberche. GPS: N40 23.228 W4 53.848, en el Alberche
-
Desembarque: Puente Morisco, 200 metros más abajo, margen derecha. GPS: N40 23.785 W4 50.033). Dificultad IV (5, X)
-
Duración: 4 horas
-
Medidor: Estación AR21 Alberche en Navaluenga
-
Caudal: Desde 7 cumecs hasta 20.
-
Época: otoño, invierno, primavera (con suerte principios de verano). Lluvias y/o deshielo.
-
Características: Aguas bravas Paisaje Porteos Varios.
-
Peligros: Infranqueables Varios, por sifones. Se portean por la izquierda, excepto el primer P que encontraremos después del puente de hormigón.
-
Advertencias Sifones. Porteos delicados. Necesitarás buenos escarpines. Tramo aislado.
-
¿Poca Agua?: Gastronomía, escalada, un pateo por el monte, un baño en el pantano… Si aquí no hay agua, solo puedes remar en algún embalse.
-
¿Demasiada?: Alberche Clásico, Tormes, Barbellido, Garganta de los Caballeros.
Hay un par de salidas (o entradas, según cómo lo mires) muy majas:
Para llegar, sigue una pista de tierra que sale hacia Barrio Morisco desde la zona del desembarque. Eso sí, en cada cruce, tú a la derecha como si buscaras el tesoro.
Ahora lo bueno: el río.
Pasado el puente, la cosa se suaviza: los rápidos se relajan un poco y los porteos son más llevaderos. Pero que eso no te engañe, porque hay tramos preciosos y remar aquí es un gustazo. El paisaje es de postal.
Peeeeero… ¡Atención! Este tramo tiene sifones a punta pala, y no es broma. Por eso el mítico Mariano, de Ávila, lo bautizó como "MilSifones". Algunos porteos son larguitos y otros un pelín delicados. Los rápidos no son brutales, pero sí exigentes: hay que tener buena técnica y mil ojos.
Este tramo no perdona despistes. Lo ideal es ir con alguien que ya lo conozca. Si vas por libre, tómatelo con calma, revisa bien cada paso y sin prisas. Si el nivel del río se ajusta al tuyo, vas a flipar. Pero si no… puede ponerse complicado.
El porteo más chungo es el primero, el del caos de bloques de granito. Hazlo por la orilla izquierda. Vas a necesitar escarpines top: el granito resbala y está mojado. Hay dos Parabolts (¡gracias Mariano!) que te harán la vida más fácil aquí.
Importante sobre el caudal:
A partir de 15 cumecs, los rápidos se encadenan y es mucho más difícil frenar antes de los pasos chungos. ¡Precaución, amigo navegante!