Pero primero pasaron los rafters… Tras el error de Holt en el primer rápido importante del primer día, el Badger Creek, los más desconfiados del grupo, que el primer dia habían navegado con Holt, cambiaron de chaqueta y decidieron pasar al raft de Chris. Bueno, de hecho alguno ni entró y porteó, pero su compañera de raft sí que decidió subirse al raft de Chris en vez del de Holt.
Holt pasó perfecto, como demostró en todo el resto de rápidos del Grand Canyon. Tal como algunos ya suponíamos: la experiencia tiene su peso, y para Holt esta era su 14ª bajada. El error en Badger Creek fue más de memoria que de habilidad, olvidando el lado donde estaba el agujero, pero poco a poco algunos recuperarían la confianza en él. Hay que tener en cuenta que la seguridad 100x100 nunca existe, y como dijo Ramón en el vídeo del primer dia, si una cosa nos ha dejado clara el Grand Canyon en el día 1, la experiencia no es seguro de nada en el Grand.
El respeto al primer rápido fuerte se impuso, y cada uno optó por lo que creía más seguro. Poco a poco, el resto de dias, todos fuimos cogiendo confianza propia y a terceros. Al fin y al cabo, como se dice en el mundo del kayak de aguas bravas, todos vivimos en ese efimero espacio de tiempo entre nuestra última “nadada” y la siguiente.
Y bueno… Boludo, esa prudencia extrema también tiene su mérito: siempre es útil tener a alguien que piensa demasiado en todo, aunque a veces nos haga reír por no llorar.
Nos estavamos conociendo, dias más tarde se popularizo que si una queria tener emociones fuertes en un raft debia subir con Holt que siempre escogia la linea más spicy 🌶️.
Los rafters fueron convenientemente grabados por Edu, que estaba porteando el rápido por la orilla derecha: